Seminario Laboratorio de Escritura
Cosas Vistas
Ecografía de una escritura
…Ausculté finalmente en la ecografía de esa escritura primera que hablaba de las cosas vistas y que para mi se habían convertido en más que eso, constituían la posibilidad de creación y el lugar del pensamiento y escritura discontinuos en el borde en el que se engendra la diferencia y la singularidad . Este estado o lugar del pensamiento se desarrolla con expansión y soltura, se resiste en plena franja entre los contenidos y el desbordamiento., entre la botella y el vino.
Al resistir en ese lugar indeterminado de pensamiento libre y acciones sutiles, finalmente el manifiesto se expresa sin angustia, “el derecho a decir lo que pensamos”; sólo eso será necesario; mantenerse ingenuo y atento a la instauración del saber acomodado en el lugar del poder tangible sin espacios sutiles para los fluidos del saber distinto y de lo históricamente no pertinente, resistir frente al desmantelamiento de las singularidades creando espacios para aprender inventando nuevos modos de subjetivación. Estos lugares de desbordamiento de la experiencia de creación implican desafíos y circulación de lo inmaterial cuyo estado emerge en la pregunta o quizás en la experiencia límite de la diferencia.
Qué implica entonces este “derecho a decir lo que pienso”, implica fecundar de lo común el espacio del silencio, allí entre lúdica y experiencia de contenidos fractales creamos lo que se piensa en esa radical diferencia y singularidad, pero como Bartleby preferiríamos no decirlo, el gesto del que se resiste entre la figura y la estructura material desatando diálogos ondulatorios entre eso que se crea y eso que se piensa.
Este lugar de paso por el espacio de creación de la “experiencia del espíritu” no intenta instaurar otro lugar de poder, intenta reafirmar el borde, el pliegue y la fisura en el espacio “abierto” de lo académico. Instante placer de una mirada frente otra desbordándose en caricias sutiles del aprender en red, formas de consumo que sólo expresan la aventura extraordinaria del ser aquí, del sernos aquí.
Constituir pues, esta ecografía de pensamiento y escritura, nos obliga a deslizarnos en estos bordes y pliegues de los nuestros y los otros gestos, a la atenta y juiciosa mirada frente a lo que se presenta aparentemente evidente, inconformes con lo exacto y preciso, ajustando la duda y la sospecha cuando sea necesario, incitando en una que otra ocasión a la intuición.
A diferencia de lo que pensamos, nuestras intuiciones están bien limitadas por las estructuras de comunicación; es decir, el lenguaje de signos que nos gobierna, marca las pautas para precisar lo que queremos decir o comunicar, desplazando al instinto. El principio de interlocución que pone a un yo que habla y a un tu que escucha supone que ante lo que yo digo se suscite una reacción, respuesta o consecuencia del tu que pasará a ser el yo que habla.
Este gesto de escritura es intuitivo en tanto que busca el efecto más que la reacción, el toque de lo que se piensa o simplemente estar en el espacio del silencio.
No estoy aquí negando la potencia de las relaciones de interlocución, estoy planteando ese doble sentido de la comunicación, es decir la intimidad del lenguaje, la intimidad de lo inmaterial de una comunidad de pensamiento abierto y en clave de compartir libremente.
Esta experiencia puede potenciarse en las comunidades creativas de la red, allí el tiempo y la obra inmaterial navegan articulándose a otras experiencias de creación y de intercambio a través de licencias de circulación libre. Creative Commons es el espacio para compartir y crear sabiendo que ninguno de nuestros proyectos tiene un lugar de origen igual a cero; sino que por el contrario, nuestras creaciones están en íntima relación con las demás experiencias de este o cualquier otro momento.
La apropiación como operación y gesto de quien crea, de quien desata acontecimientos en su quehacer, es quizás la manera no de describir sino de inscribirse en el movimiento ondulatorio de la creación inmaterial y de los efectos que esta sugiere en relación a lo que denominamos bienes comunes.
Esta insinuación es la manera sutil y cauta, de los que se expanden en constelaciones diversas y complejas, del hundimiento en el océano de nuestras potencias y creaciones en comunidad, las cuales nos implican en diferentes prácticas del hacer y el pensar, ponernos en situación de pregunta o de experiencia. Desafiar los términos de lo correcto y lo natural confiere a este ejercicio de escritura el valor requerido en los bordes del pensamiento implicando una arqueología de lo pasado y una duda a la ortopedia mental que se ha instaurado, ejerciendo el poder en sentido de posibilidad de Creative Commons.
Este efecto resonante pone en otra dinámica a la obra en tanto que se enuncia la desaparición o la presencia fantasmal del artista y la renovación de las maneras en las que nuestras creaciones circulan ecológicamente sin el daño y el trastorno al que estamos acostumbrados, un acontecimiento sísmico de cimbronazos y tensiones que buscan la inmaterialidad ante tanta presencia, preferimos lo virtual en sentido de la virtud, de la potencia. El cuerpo se precisa para escapar, para diluirse por el minúsculo agujero en el que se observa la fractura por donde se filtra y se deconstruye lo real.
Etna Castaño

